Todas las mañanas Tomás Rueda, su chef, se levanta temprano, muy temprano, para ir a ver qué es lo mejor que ofrecen las plazas de mercado de la ciudad. Así planea el menú que dará en su restaurante.
Ubicado en una espectacular casa colonial que ha sido adaptada, con mucha elegancia, a los requerimientos de un restaurante del siglo XXI, es uno de los lugares con mejor ambiente para cenar.
El concepto de los cocineros es aplicar técnicas clásicas de cocina a las texturas, sabores e ingredientes pero sin dejar la experimentación a un lado para ofrecer un plato hecho con esmero y creatividad.
Dentro de los recomendados del sitio está la crema de papa criolla con morcilla y nata de cilantro cimarrón, la hamburguesa de cordero y la paella. El sitio también es apto para tomarse unos tragos, venden whisky, tienen una buena carta de vinos y la música suave es perfecta para tener una buena conversación.