Un interior sobrio y una carta hecha exclusivamente para el bar, son los atractivos del sitio
El célebre restaurante Astrid y Gastón cuenta ahora con bar. Este nuevo espacio, más que brindar un ambiente nocturno, está destinado a ser una alternativa a la formalidad del establecimiento. Esa diferencia es notoria en el diseño del lugar, un área oscura con un inmenso techo que recrea un parral de viñedo.
El arquitecto Manuel Villa creó el interior del bar y le agregó un deck que hace las veces de terraza, sin techo, apto para fumar acorde a la nueva ley. Maneja una coctelería a base de pisco, en adición a los cocteles y tragos clásicos. Para el bar se elaboró una carta de piqueos que no está en el menú habitual del restaurante. Se recomiendan los ceviches de pescado, los anticuchos (una especie de pincho peruano) y los piqueos de mariscos, ideales para compartir.
No hay música en vivo ni eventos especiales, salvo los del restaurante. El bar es un espacio casi independiente para estar relajado, tomarse unos tragos y hablar sin gritar. La música está a cargo de un dj que varía entre los diversos ánimos del bar, con funk, jazz, son cubano, salsa y electro pop.
Los cocteles tienen un precio promedio de $19.500 pesos y el bar cuenta con las mismas facilidades de pago de Astrid y Gastón. Abre de lunes a sábado de 5:00 p.m. a 3:00 a.m. y al medio día en el horario del restaurante.
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