En medio de gran expectativa los valduparenses siguieron paso a paso el estado de salud del maestro Rafael Calixto Escalona Martínez, hasta conocer hoy la noticia de su muerte en la clínica Fundación Santa Fe de Bogotá, y sin duda la pena se siente en cada uno de sus coterráneos. "Oye, y ¿cómo sigue Escalona?", era la pregunta permanente en todos los corrillos desde el lunes cuatro de mayo cuando en la capital del Cesar se enteraron que uno de los íconos de la música vallenata fue internado de nuevo grave de salud, esta vez en el centro asistencial en referencia.
Desde diciembre del año anterior, varias veces fue trasladado de urgencias a la Clínica Shaio, donde gracias a su fortaleza a los pocos días regresaba al seno de su hogar. La ciudad apenas despertaba del letargo en el que la dejó sumida la 42 versión del Festival de la Leyenda Vallenata, que terminó en la madrugada del tres de mayo, y de pronto de la alegría pasó a la preocupación porque presentían que esta vez la vida se le escapaba a uno de los creadores del Festival de la Leyenda Vallenata.
En efecto, a solo 14 días de cumplir 82 años (nació en el corregimiento de Patillal, Cesar, el 27 de mayo de 1927), murió Rafa Escalona, recordado eternamente por crear el Festival en 1968, en compañía de Alfonso López Michelsen, ex presidente de Colombia y ex gobernador del naciente departamento del Cesar; de la 'Cacica' Consuelo Inés Araújo Noguera, ex ministra de Cultura; y Miriam Pupo Lacouture; todos fallecidos.
Será recordado porque su nombre lo inmortalizó el premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, en su obra cumbre 'Cien Años de Soledad', "en el último salón abierto del desmantelado barrio de tolerancia un conjunto de acordeones tocaba los cantos de Rafael Escalona, el sobrino del obispo, heredero de los secretos de Francisco El Hombre (página 344)".
Así mismo, por contribuir a la difusión del vallenato en el interior del país y legarle más de un centenar de canciones a éste folclor. En su larga lista sobresalen los éxitos 'La Casa en el Aire', 'El Testamento', 'La Vieja Sara', 'Honda Herida', 'Jaime Molina', 'La Custodia de Badillo', 'La Brasilera', 'La Creciente del Cesar', 'El Arco Iris', 'La Ceiba de Villanueva', 'El Bachiller', 'El Almirante Padilla', 'El Hambre del Liceo', 'La Patillalera', 'El Jerre Jerre', 'María Tere', 'El Vallenato Nóbel', 'El Profe Castañeda', 'El General Dangond', 'Rosa María', 'Miguel Canales', 'El Matrimonio de Colacho' y 'Consuelo'.
La temática de sus canciones dio pie para que el Canal Caracol inspirara un dramatizado denominado 'Escalona', que tuvo sintonía arrolladora en la teleaudiencia colombiana en la década de los 80. El Festival de la Leyenda Vallenata organizó en su honor la 31 versión que tuvo lugar en 1998. Luego en el año 2004, la versión 37, denominada 'Homenaje a los Grandes', compartió honores con Consuelo Araujo, Alfonso López Michelsen y Nicolás Elías 'Colacho' Mendoza.
En el año 2005, de nuevo en un homenaje compartido, esta vez denominado 'Seis Grandes Compositores de la Música Vallenata', su nombre figuró junto con los de Leandro Díaz, Tobías Enrique Pumarejo, Emiliano Zuleta Baquero, Adolfo Pacheco y Calixto Ochoa.
"Acuartelamiento de primer grado"
En el parque de la Leyenda 'Consuelo Araujo Noguera', en la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata todo era confusión, el corre corre normal cuando muere un personaje de esta naturaleza, "estamos en acuartelamiento de primer grado en espera de noticias cuándo traerán el cadáver del maestro Escalona. Ya estamos en los preparativos para recibir a ese hombre grande del vallenato", dijo Juan Rincón Vanegas, jefe de prensa del certamen folclórico.
El presidente de la Fundación, Rodolfo Molina Araujo, manifestó sentir un dolor profundo, "era una persona especial que quedaba de esa trilogía que junto con Consuelo y Alfonso López tuvieron la visión de crear el Festival Vallenato, certamen que hoy se ha convertido en la plataforma de todos los artistas de la música vallenata".
Molina Araujo expresó que la Fundación despedirá con todos los honores al Maestro, "en vida, como se lo mereció, en tres oportunidades lo homenajeamos en el Festival, aparte de que lo recordaremos siempre porque nuestra Escuela de Niños Talentos lleva su nombre".
Agregó que en común acuerdo con la comunidad y los organizadores del Festival 'Tierra de Compositores' de Patillal, acordaron ponerle el nombre y el busto de Rafael Escalona a la plaza de esa población donde se realiza este evento, (la tarima se llama 'Fredy Molina').
Por su parte, el compositor, investigador y escritor Julio Oñate Martínez, recibió la noticia con melancolía, "es que me encuentro en mi lecho de enfermo, con una fiebre alta. Escalona era un personaje inherente a la cultura de los nacidos en el país vallenato. Por ser primo hermano de mi mamá, tuve la dicha de escuchar sus composiciones sin que todavía se las hubiesen grabado, las recuerdo como si fuesen mis canciones de cuna, las rondas infantiles de la época"
Oñate Martínez describe a Escalona como el poeta que con más lucidez ha podido describir con cantos la historia que refleja la idiosincrasia de una región, "era un hombre grande, no tengo palabras para describir todo lo que hizo por el folclor".
Entre tanto, el compositor, abogado y vicepresidente de la Fundación Festival de la Música Vallenata lo pinta como un hombre colosal, "cuasirreal, que sentía, escribía, pensaba, que vivía intensamente la música vallenata, he ahí donde radicaba su genialidad. Como Escalona nunca va a haber dos". El compositor Gustavo Gutiérrez Cabello piensa que "se fue el mejor compositor de la música vernácula en Colombia. Era el mejor compositor folclórico por la cantidad de aspectos que narraba en sus obras. Lo admiraré siempre por la forma poética narrativa y por ese sello característico personal para contar las anécdotas y costumbres de los pueblos de la Costa Atlántica".
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