El hermano de Selena, reconocido productor y músico, presenta su CD 'La vida de un genio' en el que llamó a participar a diferentes cantantes latinoamericanos, entre ellos Jorge Celedón.
AB Quintanilla empezó a llenar su cuerpo de tatuajes desde la muerte de su hermana Selena. Ya perdió la cuenta de los que se ha hecho, entre figuras, nombres (como el de su madre y sus abuelas) y números, como el del año en que nació y el 15 que, en su pulgar, representa sus años sin Selena.
Abraham Quintanilla empezó su carrera musical a la sombra de su hermana y solo después de la muerte de la cantante se hizo nombre como productor, al frente de Kumbia Kings o Kumbia All Starz.
Ahora, Quintanilla es sinónimo de cumbia, al menos en el ruedo de la música latina, pero confiesa que hace poco empezó a oír y a estudiar la cumbia colombiana. Lo hizo para su nuevo álbum, titulado 'La vida de un genio'.
"Desde mis inicios hago fusiones con cumbia, un ritmo que nació en Colombia -dijo el productor musical-. Pero sabía que lo que me llegaba a Texas como influencia no venía de acá. Cuando llega allá, el ritmo está cambiado y revuelto. Haciendo este disco miré hacia aquí, empecé a estudiar más".
-¿Cómo llegó a oír la cumbia colombiana?
"Luigi Giraldo, mi manager y mejor amigo, con el que he compuesto todos los éxitos desde que murió mi hermana, es colombiano. Yo le ponía mi cumbia y él decía: 'Lo que estás haciendo realmente no es cumbia'. Pero este año fue diferente, empecé a ponerle más atención a estos aires a mirar hacia países de Suramérica donde el nombre de AB Quintanilla no ha sonado fuerte. Me puse a estudiar unos grupos y Luigi me llevó a una sesión de músicos colombianos".
Se trató de una sesión en Miami, en la que reunieron a diversos músicos que se encargan de acompañar a los cantantes vallenatos cuando viajan sin su grupo base. Se reunieron unos 16 músicos para ilustrar a Quintanilla sobre los ritmos de nuestro país.
"Me quedé como en shock -recuerda AB-. Porque mi mundo, como yo escuchaba en mi cabeza no era lo que tocan los colombianos. Por eso en este disco quise fusionar los dos mundos y pienso que lo logré. En este álbum tuve la oportunidad, la suerte de contar con Jorge Celedón, que cantó en una canción del disco".
-¿En qué momento se decidió por la cumbia?
Desde que empecé a hacer música con mi hermana Selena, la cumbia ha afectado mi vida. No sé si tuve bisabuelos o alguien que fuera colombiano, porque llevaba ese ritmo dentro de mí. A Selena le decían 'La reina del tex mex', pero Amor prohibido es una cumbia, ella se hizo internacional con la cumbia. Yo trabajaba con ella y cuando falleció, tomé dos años de descanso.
Después decidí entrar fuerte con Kumbia Kings, un buen boom. Desde mis inicios como compositor y productor me he surtido de todo tipo de músicas. Pero voy descubriendo que lo que yo pensaba que era cumbia es diferente. Lo que yo tocaba con Selena era cumbia, pero en otra onda, tanto que a veces no sé lo que es.
-¿Qué pasó en esos dos años antes de formar Kumbia Kings?
Imagínate el golpe que fue lo de Selena para la familia. Antes se me acercaban a artistas para pedirme composiciones y mi papá decía: "Si tienes éxitos, esos van a la familia, a tu hermanita". Eso no me dio la oportunidad de explorar. Entiendo que él quería toda la energía para Selena, pero me afectó y tuve que empezar de nuevo. Selena me dejó un bonito regalo, que fue mi publicadora, compuse todos sus éxitos, con eso sobreviví.
Dos años después, unas señoras en una plaza me preguntaron qué estaba haciendo. "Remixes", dije. Y ellas dijeron: "Tienes que seguir. No dejes que el sueño de tu familia muera con tu hermana".
Eso me impactó y formé Kumbia Kings, estudiando las cumbias del mercado mío que estaban abriéndose. Fue buenisímo".
-¿Por qué mira hasta ahora Colombia?
Hay que agradecerle a la presidente de la compañía, Diana Rodríguez, que es colombiana. Siempre quiso que viniera a entender lo que pasa y también tengo que hacer presencia. Antes de montar el disco me puse de acuerdo con Luigi que ha sido el otro productor para darle un sonido más internacional, porque yo solo manejo lo que se oye en Estados Unidos y México.
-¿Qué significa La vida de un genio?
Habla de mi papá. Él era músico y cuando empezó a tener hijos, mi mamá le hizo escoger entre la familia y la música. Así, dejó su sueño para mantener su familia. Cuando empecé a tocar bajo y Selena a cantar, comenzó el sueño otra vez. Él implantó en nosotros la idea de trabajar duro hasta llegar a la cima. Realmente, él es el genio detrás de lo que yo soy y lo que fue y sigue siendo Selena.
-¿Por qué se decidió a invitar cantantes diferentes en este disco?
Quisimos hacerlo diferente. En un grupo siempre hay pleitos: un cantante quiere ser solista y llega a la cima y te deja. Me ha pasado y es mala onda.
En este disco, Luigi propuso que invitara a amigos que ya son estrellas, que ya tienen su dinerito y su fama y no van a querer más que trabajar conmigo, como amigo y productor. Empezamos a llamarlos y todos dijeron que sí. Gilberto Santa Rosa nos dio una reunión de 30 minutos y nos quedamos dos horas.
Después pensamos en invitar algún argentino y ya habíamos trabajado con Vicentico, entonces pensamos en Marciano Cantero, de Los Enanitos Verdes. Lo llamamos y vino hasta Miami a grabar.
-¿Y la invitación a Jorge Celedón para la canción El día de los muertos?
Yo estaba en el evento de We Are The World que hizo Emilio Estefan y Luigi estaba allí. De pronto me dijo: "Te tengo noticias, invité mañana a Jorge Celedón".
Yo había oído Esta vida, sabía que era éxito, pero a él no lo identificaba. Luigi me dijo lo fuerte que es en Colombia y la razón fue ayudar uno al otro en los lugares donde necesitamos expansión. Y él canta bien, que es todo lo que cuenta conmigo.
Así, Jorge vendría a la tarde siguiente y no teníamos nada. Pero trabajamos en una canción para él toda la noche, cuando llegó, le dije: "No sé si conoces mi trayectoria, mi trabajito, pero lo que vas a escuchar ahora no es la canción terminada". A él le gustó y grabó en 30 minutos. Al día siguiente Luigi había invitado a Álex Lora, de El Tri, para grabar en la misma rola con Celedón. Le dije: "¿Estás loco? ¿Cómo vamos a conectarlos a los dos con el estilo mío?" Y él volvió a responderme: "Tengo fe en ti". Finalmente Álex grabó en México.
-¿Por qué prefirió no cantar?
Comencé tocando el bajo y cantando con Selena, hacía la segunda voz, era más fácil hacerlo con ella. Pero yo no tengo ese don. Mi papá tenía un chiste: "AB nació con el talento, Suzette nació con belleza y poquito talento y Selena nació con belleza y talento. Pues, yo canto, pero si me pones al lado de Gilberto Santa Rosa, él tiene un diez y yo soy un cuatro.
-¿Con este álbum usted se siente más cerca a la categoría de cumbia en un Grammy?
Creo que el disco debería estar en la categoría de disco exótico. Pero creo que lo pondrán en pop, porque tiene de todo. Siempre me han puesto con Maná, Shakira y artistas pop.
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