El crítico de cine Orlando Mora comenta la ópera prima de Jorge Navas, que ya está en cartelera.
|
|
Artículo:Video:Programación, Salas, etc...: |
Por segunda vez en este año una película colombiana llega a la cartelera comercial con el aval de su previa participación en un festival de primera categoría. La sangre y lluvia repitió en Venecia lo que antes había ocurrido con Los viajes del viento en Cannes, en una coincidencia que habla bien de lo que sucede actualmente con el cine nacional.
Los antecedentes del director Jorge Navas, en particular su magnífico cortometraje Alguien mató algo, daban para esperar un filme de características especiales e inscrito en la línea de lo que suele llamarse cine de autor, con un proyecto largamente preparado y sometido a constantes revisiones y reelaboraciones.
Hay cosas notables en esta ópera prima de Navas. La trama, que transcurre en escasas seis horas de la noche bogotana, supuso un desafío y un esfuerzo especial en cuanto a la fotografía, reto del que el filme sale bien librado, en una película que puede considerarse como la más nocturna de toda la historia del cine nacional. Lo segundo es la habilidad narrativa que enseña el director y que se torna más visible en la parte final de la obra. Los últimos treinta o cuarenta minutos de La sangre y la lluvia son un ejercicio narrativo espléndido y suficientes para explicar el interés que seguramente sintieron los seleccionadores de la muestra de Venecia.
La fuerza de ese segunda parte de la obra contrasta con la fragilidad del inicio, que deja dudas sobre la pertinencia de la presentación y caracterización de los dos protagonistas. Falla el planteamiento en cuanto dibuja personajes con trazos que no se corresponden con lo que la historia va a proponer más adelante.
El protagonista de Jorge luce vacilante, indefinido y la relación con el hermano asesinado no cuaja en el grado necesario para tocar las fibras del espectador. En Ángela, soberbiamente interpretada por Gloria Montoya, lo que molesta son los excesos en el retrato de la joven, con una escena de sexo absolutamente inútil y que nada aporta a la evolución posterior del argumento. La sangre y la lluvia es un filme sombrío, oscuro, con un relato que no brinda salidas ni permite que se cuele una sola luz de esperanza; una especie de terrible pesadilla acerca de la violencia de la vida urbana en el país y de la casi imposibilidad de escapar a su cerco mortal.
Nació el primer hijo de la pareja de españoles que ha logrado destacarse en Hollywood por su talento
Personaliza vive.in con tu color favorito
PBX: 57 (1) 2940100. Bogotá 5714444 línea nacional 01 8000 110 211. Dirección: Av. Calle 26 # 68B-70. - servicioalclienteenlinea@eltiempo.com.co
COPYRIGHT © 2012 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.