Cuando la gente se para frente a uno de los cuadros que el artista colombiano Beltrán Obregón colgó en la galería Valenzuela Klenner, en Bogotá, podría pensar que está mirando pinturas abstractas con raíces en el arte geométrico o en el intrincado constructivismo ruso.
Pero lo que la gente ve son, en realidad, cinco cartas diseñadas por técnicos de televisión de la BBC de Londres y de la televisión rusa en los años 40, hechas para calibrar las tonalidades de los grises de los televisores de la época.
Obregón tomó esos modelos y pintó cinco óleos, como los diseños originales, pero sin algunos textos de carácter técnico. Luego, los colgó en el tercer piso de la galería y los enfocó con pequeñas cámaras de televisión que transmiten su imagen a cinco televisores en el segundo piso. También les agregó la música con la que eran emitidos originalmente, la cual consiguió por Internet.
Los cuadros son grises porque la televisión a color no se había inventado en los 40.
"En esa época, un televisor era un aparato de altísima tecnología -recuerda Obregón-. Cuando la gente lo compraba, un técnico lo instalaba en cada casa, porque además la gente no se atrevía a tocarlo. Antes de empezar la programación, la BBC emitía una señal con una carta de grises y música clásica. Los técnicos que instalaban el aparato ajustaban los tonos grises usando esa carta".
La exposición se titula 'Comité para la apreciación del color y de la forma' y tiene que ver con el interés de Obregón en "entender cómo las personas expresamos lo que vemos, cómo decimos qué clase de color es el que vemos. Para eso las personas se inventaron cartas. En este caso, fueron técnicos de televisión los que hicieron cosas que parecen estar en el mundo del arte y de la técnica", dice Obregón.
Los televisores que utiliza este artista para mostrar las obras son viejos. Cada uno tiene su particularidad. Uno es un Zenith de los 70 al que se le puede poner un teléfono (por lo menos eso dice el panel de control); otro tiene una manija que lo hace portátil (aunque algo pesado) y otro más que parece de los años 60, con dos perillas para UHF y VHF que gira sobre su eje. Por su puesto, el que se ubique lo suficientemente cerca al óleo, será visto en uno de los televisores del segundo piso.
El artista completa la muestra con algunas reproducciones de cartas de colores en forma de abanico, que eran usadas para exposiciones y concursos de flores en Londres (ciudad donde vive Obregón) y cuya finalidad era mostrar los rojos, rosas o lilas a los que un buen floricultor debería aspirar para sus plantas.
Toda una gama de colores que va en la misma dirección de su contraparte de óleos grises: mostrar cómo unos le dicen a otros los colores que deben apreciar.
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Galería Valenzuela Klenner. Carrera 5 No. 26-28. Tel (571) 243 7752.
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