'Sentir para ver', que se abre hoy, viernes, trae 16 obras de la galería del Museo del Louvre y alrededor de 33 piezas con 16 réplicas de distintos museos del país.
Pero lo que tiene de poco común esta muestra no solo es la combinación que permite apreciar desde la Venus de Milo hasta estatuillas precolombinas, pasando por relicarios e iconos de la Virgen. Lo realmente interesante es que fue hecha pensando en las personas que sufren algún tipo de discapacidad, sea visual, auditiva o de movimiento, por ejemplo. Por eso está hecha para ser tocada, vista u oída, pues se trata de réplicas de las obras originales, pero involucra también a personas sin ningún tipo de limitación y facilita la visita de niños y adultos mayores. De hecho, tocar copias de grandes obras es toda una experiencia. La idea, comenta la directora del museo, María Victoria de Robayo, hace parte de la política de dar accesibilidad a las personas por igual. El arquitecto y museógrafo francés Philippe Maffre, encargado del montaje de la exposición y que además es especialista en servicio a personas discapacitadas, opina que el Museo Nacional es un ejemplo en la adecuación de espacios e Con la experiencia de quien trabajó durante seis años como Jefe del servicio de museografía y arquitectura en el Louvre, Mafre comenta las razones por las cuales cree que la labor del Museo Nacional es destacable. "Tiene algunas guías con sistema braille, un mapa en este sistema de lectura, una rampa en la puerta posterior para el ingreso de personas en situación de discapacidad, hay un ascensor con sistema braille y rampas en todas las salas". También hay servicios sanitarios para personas con limitaciones físicas. Para ajustar, las personas en situación de discapacidad y su acompañante entran gratis. La directora cree, sin embargo, que apenas es el comienzo. "El Museo es de todos los colombianos y por eso todos lo deben poder visitar en condiciones de equidad. Por eso, a comienzos del año entrante, lanzaremos un concurso con la Sociedad Colombiana de Arquitectos para habilitar un acceso por el cual las personas que hoy entran por la rampa posterior lo hagan por el frente, como cualquier otro". La idea es que puedan desplazarse con total autonomía por los espacios del edificio. Para tocar, ver y oír La exposición que abre este viernes al publico en general es poco común. Está compuesta por réplicas blancas de las obras para ser tocadas. Hay bustos y estatuillas traídas de Francia y otras hechas especialmente para la muestra, de las colecciones colombianas. Philippe Mafre, experto que trabajó en el Louvre en el tema de acceso a obras de artes para personas con limitaciones, diseñó un entorno amigable. Las obras están sobre mesas, a una altura que permite tocarlas por quien llega en silla de ruedas. Bajo la mesa hay el espacio suficiente para que la silla entre. Tiene información en braille y el borde de la mesa tiene una inlinación que permite tocar más fácil la información. También hay textos con un fondo que da un alto contraste, para quienes sufren problemas visuales, y videos con lenguaje de señas. Hay plataformas para que los niños-que son bajos de estatura- puedan subirse y tocar las obras. "La muestra traída del Louvre se llama 'Ecos de la antigüedad' -explica Mafre-. Viene de Italia y Canadá, pero en Colombia fue puesta enfrentada con lo que es la antigüedad propia del país, con obras precolombinas y de la Colonia. Esto la hace mucho más interesante". ¿Qué es estar discapacitado? El arquitecto Philippe Maffre entiende la discapacidad de una manera distinta al común de la gente. "En Colombia y Francia la ley que protege a las personas con algún tipo de problema se llama Ley de Discapacidad, pero en Suecia se llama Ley de la familia y eso le da otro enfoque. Así se involucra a los papás, a los niños y a los ancianos", dice Maffre. Para él, cualquiera puede estar discapacitado en algún momento. Un alemán que no hable español está discapacitado -dice- porque no entiende el guión del museo. Una persona con problemas temporales, como una fractura o una operación, tiene una discapacidad. "Lo mejor es que cuando se soluciona un problema para un discapacitado, se beneficia toda la sociedad -dice Maffre-. Una silla puede servir para alguien que no pueda estar de pie mucho tiempo, pero también para una mujer en embarazo, que no es discapacitada". Eso sí, destaca que los buenos diseños son los que no se notan y los que pueden ser usados por todos por igual.
implementación de programas, "no solo para Colombia, sino para los países europeos".
Personaliza vive.in con tu color favorito
COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.