"Pinto hace 60 años", Fernando Botero

El artista colombiano cumple 80 años. Museos y galerías rinden tributo desde el 27 de marzo

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Foto: Claudia Rubio/ EL TIEMPO

Fernando Botero

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Fueron unas acuarelas con los motivos de los carteles que anuncian las tardes de toros las primeras creaciones que salieron de las manos de un jovencito antioqueño llamado Luis Fernando Botero Angulo. Tenía 15 años. Era aficionado a la tauromaquia y hasta había tomado clases para aprender a torear de la mano de un banderillero conocido como Aranguito. Y aunque esas acuarelas solo eran copias de las originales que hacía el pintor español Ruano Llopis -el cartelista de toros más famoso de esa época y al que él admiraba "como si fuera Miguel Ángel o Leonardo"-, las pudo vender por 2 pesos en la taquilla de la plaza La Macarena de Medellín.

 

 

"Tal vez eso fue mi iniciación en la pintura, quizá haber hecho esas acuarelas fue lo que me llamó después a hacer cuadros ya sin tema de toros y con el deseo de hacer arte", recuerda Fernando Botero, quien cumple 80 años el 19 de abril.  Será una celebración especial, que arrancará con la retrospectiva más grande que se haya hecho de la obra de Botero, según sus propias palabras.

 

 

Desde el 27 de marzo, se exhibirán en el Museo Nacional de Bellas Artes, en Ciudad de México, 185 obras, curadas por su hija, Lina Botero.  Le seguirá  Vía Crucis , la serie de 27 óleos y 35 dibujos sobre la pasión de Cristo, que se verá por primera vez en Colombia, desde el 3 de abril, en el Museo de Antioquia. "Es un tema maravilloso y será un gran placer mostrarlo en mi tierra, que es donde hay más obras mías", dice.

 

 

Luego, vendrán muchas más muestras de las que él cuida, como acostumbra, cada detalle, al tiempo que trabaja en su estudio de Montecarlo (Mónaco). Desde allá habló con este diario acerca de su estilo y su propuesta estética, que ya le ha dado un lugar destacado en la historia del arte.

 

 

¿De dónde proviene su interés por exaltar los volúmenes?

La mayoría de la pintura del siglo XX es más bien plana, en el arte abstracto sobre todo. En cambio, las más grandes obras maestras de la historia tienen volumen, unas más que otras, pero siempre se pintó así. Creo en el volumen, creo que da sensualidad, hace que el arte sea más complejo y estoy convencido de que es un elemento muy importante en la pintura. Lo he ejercido con pasión y con placer, y eso me diferencia de los demás pintores. 

 

 

¿Por qué es tan importante para usted? 

Es la tercera dimensión en la pintura. Es decir, la pintura se hace sobre una superficie plana. Crear allí la ilusión de que hay un espacio y un volumen nos parece normal hoy, pero en los siglos XII y XIV fue una revolución muy grande, porque en la Edad Media la pintura era plana, lo que se pintaba eran símbolos de las cosas; en cambio, cuando Giotto inventó esa tercera dimensión en la pintura, las cosas dejaron de ser símbolos para ser la cosa en sí, real.

 

 

¿Qué piensa cuando se dice que sus obras son de gordos? 

Es normal. La gente sin información sobre el arte lo ve como gordos, pero eso no me molesta en absoluto. Fue en 1956, mientras pintaba una mandolina que quedó con el orificio del sonido muy pequeño, cuando tuvo origen su estilo.

 

 

¿Cómo recuerda ese momento? 

Desde que empecé pintaba cosas volumétricas. La exposición de México se inaugura con tres obras, las más antiguas, del año 49, cuando yo era un bebé, y son volumétricas, muy volumétricas. Lo que hice en el año 56 fue encontrar una forma muy original y totalmente mía para expresar el volumen, porque con eso el instrumento se vio mucho más monumental. 

 

 

¿Cómo ha evolucionado su estilo? 

De ese boceto de la mandolina hasta que encontré una forma coherente y racional y un estilo propio pasaron muchos años, por lo menos 10 de trabajo antes de lograr lo que quería decir en los personajes, el paisaje y los objetos. En ese sentido, aprecio la pintura de los grandes maestros, que es siempre coherente y, por eso, bella. 

 

 

¿Cómo se manifiesta esa evolución?

La pintura es una cosa lenta, larga, que necesita de mucho trabajo, reflexión, obsesión y una entrega total para llegar a tener una madurez, que se manifiesta sobre todo en la coherencia del estilo. Y uno vive en evolución siempre porque está permanentemente afinando el instrumento, tratando de hacerlo mejor.   

 

 

Usted ha dicho que el arte es lo único que se mantiene vivo en el tiempo. ¿Cuál ha sido la clave para que eso haya sucedido con sus obras?

Es cierto que el arte debe permanecer y mientras más maduro, mientras mejores y más acertados sean sus propósitos, tiene más chance de durar, de ser apreciado universalmente. Llevo 60 años pintando y debo decir que mis obras siguen vivas. Veo que se siguen interesando por esos primeros cuadros, que hay un público amplio que sigue mi trabajo, que adquiere los libros y que va a las exposiciones. Veo que cada vez hay más museos que quieren mostrar mis obras, inclusive en sitios que no me habría imaginado. He expuesto en todas partes y debo decir que tengo gente que colecciona mi trabajo en el mundo entero. Todo eso es permanecer. He visto muchos artistas que han tenido mucho éxito y de pronto han desaparecido como si se los hubiera tragado la tierra; sobre todo los que se han afiliado a ciertas modas. Mi trabajo sigue vivo, tengo un mercado mundial para este y eso es una satisfacción y una confirmación de que uno está haciendo algo correcto, de que uno está haciendo algo bien.

 

 

SUS  INTERESES   

Estas son algunas de las series emblemáticas de Fernando Botero, que también han tenido, en algunos casos, versiones escultóricas. 

 

Tauromaquia  

Colorido, formas y acontecimientos de la fiesta brava fueron motivo de varios de sus óleos y dibujos. La muestra 'La corrida' se presentó en París, en 1992. 'El zurdo y su cuadrilla', realizada en 1987. 

 

 

Barbarie  

La serie 'Abu Ghraib' denuncia los abusos y las torturas que sufrieron los prisioneros iraquíes a manos de soldados de EE. UU. 'Abu Ghraib 51' (2005).  

 

 

Violencia

Cientos de sus pinturas y dibujos testimonian la violencia que sacudió a Colombia durante los años 80 y 90. 'Muerte de Pablo Escobar', 1999, una de ellas. 

 

 

El circo  

Acróbatas que se contorsionan, maromeros de atuendos vistosos y animales salvajes son los protagonistas de la festiva serie 'El circo'. Aquí, 'Trapecista', 2007. 

 

 

Maestros  

Botero ha asimilado las lecciones de los grandes maestros de la historia del arte. Entre ellos, ha retratado a Pablo Picasso, en 'Picasso, París, 1930', de 1998.  Los autorretratos son comunes en su obra, en escenas como la de arriba: 'Cena con Ingres y Piero della Francesca', de 1972.  

 

 

Colombia  

El país está siempre presente en sus obras con temas políticos, religiosos, militares y cotidianos, tocados con ironía y humor, como se ve en 'Baile en Colombia', 1980.  Ha hecho sus propias versiones de grandes obras. Aquí, 'Según Piero della Francesca', 1998.

 

 

EXHIBICIONES 

Alrededor del planeta  "He expuesto en todas partes del mundo. En Japón, Singapur, Chile, Buenos Aires, Jerusalén, Washington, Estocolmo, Noruega, Milán...", dice Botero, uno de los artistas vivos más importantes.  Pero no han sido solamente los muros de museos y galerías los que han acogido sus obras; además, sobresalen lugares insignes en los que se han mostrado sus esculturas monumentales.

 

 

Es el caso de los Campos Elíseos, de París, que en 1992 fue el escenario de exhibición de unas 30 esculturas. Lo mismo sucedió en el 2007, cuando 15 piezas se ubicaron en el parque Lustgarten, y una más frente a la icónica Puerta de Brandenburgo, en Berlín. 

 

 

Otra de sus más recordadas exhibiciones al aire libre fue la que se vio, en 1993, en la glamurosa Park Avenue, de Nueva York, que contó con 14 obras . Se suman las presentadas en el Paseo de la Castellana, en Madrid; en los jardines de Montecarlo y en la Piazza della Signoria, de Florencia. 

 

 

En Medellín 

Por primera vez, se mostrará  'Vía Crucis' en el país. Se abre el 3 de abril,  en el Museo de Antioquia.
 

 

Las mejor vendidas

Botero fue considerado por la revista 'Art Review' uno de los diez artistas vivos más cotizados del mundo, en el 2003.

2   millones 32    mil dólares  

Por ese valor se subastó el óleo sobre lienzo 'Los músicos', pintado por Fernando Botero en 1979. Fue vendido por la casa Christie's de Nueva York, el 23 de mayo del 2006.  

2   millones 32    mil dólares 

Esa suma se pagó por la pintura 'Cuatro músicos',  de 1984. La oferta se hizo en una subasta de la casa Sotheby's, de Nueva York, el 24 de mayo del 2006. 

1    millón 762.500 DÓLARES 

El 15 de noviembre del 2011, la escultura 'Los bailarines', del 2007, fue vendida en ese valor por la casa Christie's de Nueva York.  LAS MEJOR    VENDIDAS    Botero fue considerado por la revista 'Art Review' uno de los diez artistas vivos más cotizados del mundo, en el 2003.

 

Fernando Botero, que cumple 80 años el 19 de abril, sigue trabajando tan activamente como en su juventud. Es uno de los artistas colombianos más prolíficos.

Publicado el
29 de enero de 2012
Melissa Serrato Ramírez
Cultura y Entretenimiento
HERRAMIENTAS

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