Febrero 9 de 2010 -

Como llegó un Giacometti a ser la más obra más cara en una subasta

Cuando alguien desembolsilla la no despreciable suma de 104,3 millones de dólares por una obra de arte, es decir, alrededor de 203.385 millones de pesos colombianos, el mundo se estremece.

Eso pasó con la venta en Sotheby's la semana pasada de 'El hombre caminando I', escultura del suizo Alberto Giacommetti (1901-1966).

Para tener una idea de lo que se podría hacer con ese dinero, basta ver que una corporación como Antioquia Presente, que construye casas en Haití, levantaría en ese país 5.200 viviendas con  redes de acueducto, alcantarillado, energía, urbanismo y vías; diez colegios, dos centros de salud, una sede de gobierno, tres complejos deportivos, cinco parques infantiles, un templo, un centro integrado de servicios y les quedaría plata para programas de recuperación sicosocial y proyectos productivos.


A estas alturas no se sabe si el que compró el bronce era un magnate de las finanzas que tenía el dinero en el colchón cuando cayeron las bolsas de valores o si era un mafioso. Nadie se ha aventurado a dar una razón artística de peso que clarifique de una vez cómo una obra de arte llega a costar tanto (tres veces más de lo que estaba presupuestado en el catálogo).

Tal vez porque la razón que mueva a escribir semejante cifra en un cheque para hacer suya una pieza que un día estuvo destinada a una plaza de Nueva York va más allá de la afición por el arte.
El crítico John Berger, que por estos días recibe un homenaje por su aporte al entendimiento del arte en el Museo del Prado, se limitó a decir en una entrevista en el diario El País, de España: "Con una o dos excepciones, vivimos un período de medios de comunicación que pretenden hablar con seriedad del mundo que nos rodea, incluido el arte, pero que se centran en valores superficiales como el dinero. No me sorprende nada lo que ha ocurrido con la subasta, ¡es una auténtica mierda!".

Esto no quiere decir que la obra de Giacometti sea deleznable. De hecho, Berger muestra una división entre el arte y los negocios. De todos modos, hay que reconocer que el suizo, por buen tiempo sumergido en el mundo del surrealismo, amigo de Picasso y contertulio de Sartre, ha sido visto recientemente con interés renovado en el medio artístico.

Los museos Pompidou (París), el Museo de Arte Moderno de Nueva York y, a finales de enero de este año, el Lehmbruck Museum de Duisburg (en Alemania), han presentado amplias exposiciones retrospectivas. De hecho, la del museo alemán cuenta con 120 piezas.

La pieza de la subasta pertenecía al banco alemán Commerzbank. Para quienes duden del poder del dinero en estos casos, basta saber que el actual poseedor la compró por teléfono en una puja que duró tan solo ocho minutos. "'Solamente se necesitan a dos individuos para que algo llegue a los 104 millones o más', dice Philip Hoffman, fundador del grupo Fine Art Fund que representa a más de una decena de clientes multimillonarios.

Lo mejor, es que el experto añade que el precio alcanzado en un par de años será parte del recuerdo, pues los precios de las piezas en subastas-opina- tienden a subir. No faltará que aún en medio de una economía que da tumbos un coleccionista apasionado o un inversionista se anime a pujar por alguna pieza.
De todos modos el récord anterior ostentado por 'Joven con pipa', de Picasso, estuvo vigente desde el 2004 y apenas pudo ser superado por cien mil dólares (en su momento, el Picasso costó 104,2 millones).

Ni hablar de las ventas privadas que, pese a lo que parece, pueden superar en mucho a las ventas públicas, pero que pocas veces son conocidas. Como raro ejemplo se cuenta el cuadro de Gustav Klimt 'Retrato de Adele Bloch-Bauer', adquirido de manera directa por 135 millones de dólares y que es la pintura más cara de que se tiene conocimiento.

Un dato que aumenta la  curiosidad sobre por qué este delgado caminante llegó tan lejos es que en el escalafón de las obras más costosas de las subastas de los últimos años no había ninguna obra de Giacommeti (ver recuadro).

Quién es el caminante
La escultura 'El hombre caminando I', que es todo un ícono del autor, pertenece a la etapa de madurez de Giacommetti y representa el punto culminante de la experimentación del escultor suizo con la figura humana. Debía ser parte de un proyecto público encargado a Giacometti para la Chase Manhattan Plaza neoyorquina, pero al darse cuenta de que tardaría muchos años en llevar a cabo el proyecto, Giacometti terminó abandonándolo.  El artista creó entonces varias esculturas, de las que sólo unas pocas subsisten: entre ellas está 'L'Homme qui marche I'.

Las obras más caras en una subasta
1.Giacometti. 'El hombre caminando I' (escultura). 104,3 millones de dólares  Sotheby's Nueva
 York, 2010).
2. Picasso - Joven con pipa: 104,2 millones de dólares (Sotheby's Nueva
 York, 2004).
3 Picasso - Dora Maar con gato: 95,2 millones de dólares (Sotheby's Nueva
 York, 2006).
4 Van Gogh - Retrato de Dr Gachet: 82,5 millones de dólares (Christie's
 Nueva-York, 1990).
5. Renoir - Au moulin de la galette: 78,1 millones de dólares (Sotheby's
 Nueva York, 1990).
6. Rubens - Masacre de los inocentes: 76,7 millones de dólares (Sotheby's
 Londres, 2002).
7. Van Gogh - Retrato del artista sin barba: 71,5 millones de dólares
 (Christie's New York, 1998).
8. Cézanne - Rideau, Cruchon et Compotier (Cortina, botijillo y compotera):
 60,5 millones de dólares (Sotheby's Nueva York, 1999).
9. Picasso - La mujer de brazos cruzados: 55 millones de dólares (Christie's
 Nueva York, 2000).
10. Van Gogh - Los lirios: 53,9 millones de dólares (Sotheby's Nueva York,
 1987).

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Con información de Efe, Reuters y AFP.